Blog de la Sección Sindical de UGT Estiba en el Puerto de Bilbao

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30 noviembre 2014

El Puerto de Bilbao se queda sin Autopista del Mar.

30 noviembre 15
El rumor que corrió como la pólvora la mañana del jueves por el puerto, y que según iba avanzando el día iba tomando más cuerpo hasta dejar pocas dudas, ha sido finalmente confirmado: Transfennica abandona la Autopista del Mar que comunicaba los puertos de Bilbao, Portsmouth y Zeebrugge y cesará su servicio el 31 de Diciembre de 2014.

Este viernes nos enterábamos, gracias al resucitado blog Estibadores de Bilbao, de que la compañía holandesa perteneciente al grupo Spliethoff, había confirmado la noticia en su web.  También se puede leer sobre el tema en algún medio especializado en inglés o en holandés, aunque todavía no hemos podido encontrar nada en ningún medio local o nacional.

Tampoco tenemos constancia de que la Autoridad Portuaria del Puerto de Bilbao haya dado ninguna explicación pública al respecto. Aunque no dudamos de que en breve podremos leer en la prensa  la explicación de su presidente Asier Atutxa sobre el cómo y el cuándo de esa determinación de Transfennica, y de las gestiones que haya podido llevar a cabo para tratar de revertir su decisión, o desde cuando era conocedora la Autoridad Portuaria de la decisión de la compañía, o por qué no se ha informado a los agentes sociales implicados de esa decisión, o si se sabía esto cuando se habilita una nueva terminal para esa compañía, gastando recursos públicos, para su uso durante apenas 3 meses. Seguro que está tan dispuesto el señor Atutxa a la hora de explicar las malas noticias como lo está para promocionar las buenas, aunque la terca realidad acabe demostrando lo contrario. (Noticia 1, Noticia 2)

Asier Atutxa presumiendo de vistas.
Mire hacia atrás Sr. Atutxa o no podrá ver nunca más el barco de Transfennica que navega al fondo.
 

En cuanto a las razones de Transfennica, y si bien es creíble que la nueva normativa anti contaminación que limita la proporción máxima de azufre en el combustible va a incrementar los costes de transporte, no es menos cierto que ese sobrecoste también afectará al resto de líneas de la compañía, que sin embargo se mantienen como hasta ahora. Tampoco parece razonable que se anuncie la decisión con un solo mes de plazo cuando esa normativa se conoce desde hace tiempo, e incluso se ha debatido sobre su impacto en la sede de la Autoridad Portuaria de Bilbao en abril de 2014 durante la reunión del Comité de Transporte Intermodal y Logística de la ESPO. Al final lo que parece deducirse de todo esto es que el desarrollo de la Autopista del Mar de Bilbao nunca ha tenido ningún interés real para Transfennica, más allá de hacerse con los varios millones de euros en subvenciones de la Unión Europea, y que ante la primera excusa que ha encontrado, y en vista de que la teta de las instituciones públicas parece que no va a dar más leche, ha aprovechado para desmontar el chiringuito.

Casi un millón de euros de dinero público en subvenciones se embolsará Tranfennica por cada año de actividad de la autopista del mar.

Al final lo que quedan son las alrededor de 5000 jornadas anuales perdidas entre las labores de estiba y trinca, horarios a la carta incluidos, amén de los trabajadores de Transfennica, y de otras empresas relacionadas con la autopista del mar que se quedan en la calle directamente.

Por lo menos el paso de la Autopista del Mar por Bilbao nos deja como herencia un grupo de conductores de mafi altamente formado y muy profesional, dispuestos a tomar las riendas del transporte horizontal tan pronto como el colectivo de estibadores de Bilbao nos decidamos por fin a cogerlo en nuestras manos, ya sea por las buenas o por las malas. Pero antes habrá que desactivar de una vez por todas a los que mediante mentiras y medias verdades nos vienen convenciendo de que esto no es posible. Las empresas cuando tienen que tomar decisiones, no se preocupan de la suerte de los los trabajadores ni en qué posición quedan, así que cuando nosotros defendamos nuestros derechos, hemos de hacerlo sin concesiones y empleando todos los medios a nuestro alcance. Sólo nosotros mismos podemos desenmascarar a aquellos entre nuestras filas que nos quieren convencer de que podemos parar con tiritas la sangría de jornadas que se nos escapa día a día.