Blog de la Sección Sindical de UGT Estiba en el Puerto de Bilbao

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03 noviembre 2020

El imperio de su ley

03 noviembre 0

En el día de ayer nos hemos topado con el enésimo comunicado de Bilboestiba, pseudónimo bajo el cual  los representantes de las empresas estibadoras vomitan ahora sus libelos y su indisimulada rabia. No merece la pena enlazarlo. Todo aquel que haya tenido la suerte de no haberlo leído puede hacerse una idea de su tono y contenido. Al igual que las precedentes excreciones escritas del comando neguri, esta última está casi plenamente dedicada a glosar la voluntad negociadora de esa panda de hijos de... Milton Friedman, que el destino ha colocado al otro lado de la mesa negociadora.



La novedad es que esta vez, ni cortos ni perezosos, apelan a las instituciones para que actúen e "impongan la ley"; su ley, se entiende. También se permiten tildar de "negligentes" a los representantes políticos que recomiendan buscar locas soluciones dialogadas ─¡que atrevimiento!─ para lo que consideran un problema laboral, surgido en el proceso negociador de un convenio colectivo, y que aquellos pretenden convertir en una demostración de fuerza y en un banco de pruebas para su, desde hace tiempo diseñada, hoja de ruta. Porque ya puestos a insultar, para que se van a limitar solo a los trabajadores y a sus representantes, pudiendo poner también en la picota a aquellos políticos que puedan no tener tan claro que las instituciones existen únicamente para defender al dueño del capital frente a la clase trabajadora y sus derechos.

Evidentemente la ley que buscan imponer es aquella que les de patente de corso en los puertos para desarrollar su agenda neoliberal, a costa de las condiciones laborales de sus empleados; la ley de la precarización y la desregularización más absoluta de las condiciones de trabajo; la ley que perpetúe la temporalidad y bloquee cualquier esperanza de empleo de calidad y estable para los compañeros eventuales; la ley que pueda hacer viajar a los estibadores 35 años atrás en el tiempo, al puerto en blanco y negro de señores y siervos; la ley del que se mueve no trabaja más y al que protesta se le cambia rápidamente por otro.

Curiosamente la ley escrita, el convenio colectivo que rige las relaciones laborales en el momento presente, parece no gustarles tanto. Ante esa ley se convierten en juez y parte cuando deciden que lo firmado ya no vale para nada, y sin tan siquiera buscar un refrendo en la justicia, pasan a incumplir los artículos que no les interesan.

Por ejemplo, el artículo 15 del convenio que obliga a contratar personal mediante contrato indefinido, en función de las jornadas dobles realizadas en el año anterior. Un artículo cuyo principal objetivo es conseguir un dimensionamiento de la plantilla acorde a la carga de trabajo existente, fomentando el empleo de calidad y disminuyendo la eventualidad inherente a las labores de estiba. Una eventualidad que anda  alrededor del 25%  (317 estibadores fijos y 103 estibadores eventuales), mientras que en el conjunto del mercado laboral español se sitúa alrededor del 22%, ya vergonzosamente muy por encima del 12% de media de la UE-27, según este reciente artículo de El País (enlace).




Las empresas han decidido, por su cuenta y riesgo, que ese artículo es ilegal y que simplemente no van a cumplirlo; y el que no esté de acuerdo que lo denuncie. Así que en esas andamos los sindicatos de estiba: denunciando un incumplimiento de convenio que está impidiendo que una parte de esos trabajadores eventuales, entre 35 y 40, puedan acceder a un contrato indefinido que por negociación colectiva les corresponde. 

Y todavía las empresas estibadoras se permiten poner a esos mismos trabajadores eventuales, nuestros compañeros, frente a nosotros, pintándoles como "meros rehenes", "víctimas usadas como fuerza de choque y argumento espurio". Quien esto escribe no es otra cosa que un sinvergüenza, y un indecente, que desde luego nunca se atrevería a repetir semejantes mentiras en la cara de esos mismos trabajadores eventuales, ni aún protegido por un cristal blindado. El mismo que les está poniendo la soga al cuello, el mismo verdugo de su futuro y proyecto de vida, pretende presentarse como su salvador regalándoles algunos pocos jornales más con esos contratos eventuales por días, o incluso por horas, con los que pretenden sembrar todo el puerto de Bilbao, al mismo tiempo que se niega a cumplir el convenio (la ley) en la parte que le obliga a ofrecer contratos decentes y estables a esos mismos trabajadores; y además dormirá a pierna suelta todas las noches . ¡Que desvergüenza! ¡Que baja catadura moral!

Por si aún no ha quedado claro, uno de los principales motivos por los que hasta ahora ha sido imposible avanzar en la negociación del convenio, es porque todos los sindicatos de estiba hemos puesto por delante de cualquier otra cosa, un acuerdo para reducir la eventualidad y para dotar de empleo estable a esos compañeros que llevan ya muchos años (12 de momento) instalados en la eventualidad más absoluta. Si los representantes de los estibadores, y el resto de la plantilla con contrato indefinido, hubiese optado por poner a estos compañeros en un segundo plano, seguramente ya tendríamos un convenio firmado en el puerto de Bilbao. Los trabajadores fijos tendríamos nuestro futuro arreglado para los próximos años, y los trabajadores eventuales estarían condenados, quién sabe si de por vida, a vivir en la precariedad y en la inestabilidad laboral. 

Porque esta era la oferta que más o menos veladamente ponían sobre la mesa los defensores del imperio de la ley: la tranquilidad del personal fijo a cambio del sacrificio del colectivo eventual, con propuestas de bajadas salariales que únicamente les afecta a ellos, sin ni siquiera ofrecer a cambio un horizonte de estabilidad y empleo de calidad.

Por cierto, a día de hoy seguimos esperando que, en un ejercicio de responsabilidad, se sienten de una vez por todas y con continuidad en la mesa de negociación, dispuestos a negociar de buena fe, y no simplemente con una estrategia de bloqueo encaminada a presionar a las instituciones para que se avengan a retorcer la ley en beneficio de unos carroñeros que esperan pacientemente a que otro cace la pieza que ellos pretenden devorar.


¡¡ESTIBA AURRERA!!

Esquirol, vete a tu casa. No avergüences a tu clase



27 julio 2020

Una carta sin remitente ni título.

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Podríamos haber caído en la tentación de dedicar esta entrada a contestar al previsible, envenenado y vomitivo libelo con el que la Asociación de Consignatarios de Buques y Estibadores del puerto de Bilbao (ACBE) nos ha obsequiado en diversos medios de pago del sector portuario. Esos boletines que  publican lo que sea si antes pagas unos buenos anuncios, y a veces ni eso hace falta, porque no son mas que burdos emisores de propaganda y creadores de opinión que actúan como altavoces de las asociaciones del sector; siempre funcionan en la misma dirección, cantando las gestas de los creadores de riqueza y gestores de los beneficios, y denigrando a los sindicatos, a los trabajadores y a todo aquel que que se atreva a enfrentarles y ponerles ante el espejo de su miseria. 

Estaba claro que ante la contundente y aún así inevitable convocatoria de huelga de 3 semanas, nada menos ─acordada por absolutamente todos los sindicatos con representación en la estiba, y respaldada por las asambleas de trabajadores, incluidos los compañeros eventuales que aquellos que les niegan el pan y la sal, y hasta su dignidad, pretenden ahora usar como ariete contra todo el colectivo; un colectivo que les incluye y del que siempre van a formar parte, por más que no en pocas ocasiones hayan podido sentir cierta desafección hacía sus compañeros más afortunados y hacía los sindicatos que les representamos─ iban a reaccionar con la misma retahíla de mentiras y manipulaciones que llevan tiempo manejando. 

No han esperado ni un día. La convocatoria de huelga se registró el viernes a última hora de la tarde, y hoy lunes ya está su bilis abriéndose paso por el ciberespacio y, transmutada en tinta, rellenando el papel de sus periodicuchos. Sin embargo, su estrategia es tan burda, tan previsible, tan de brocha gorda, que no se han salido ni un milímetro de lo que se preveía. De hecho en las 2 entradas del mes de mayo de este mismo blog prácticamente adelantábamos todo lo que iba a suceder y las falacias y mentiras que iban a contar ( enlace 1, enlace 2). Manipula que algo queda, sobre todo si eres tu quien maneja los tiempos y el flujo de la información. También advertíamos que la guerra de la des-información tampoco la íbamos a ganar.

Hoy vamos a dedicar este espacio a una carta sin remitente ni título que la semana pasada recibíamos a nuestro nombre en la sede de UGT, en Bilbao, y que reproducimos íntegra a continuación.


Resulta evidente que está escrita por algún compañero eventual (de la ETT, como dicen las empresas) o por varios de ellos, y seguro que les representa a casi todos ellos. Nosotros la hacemos nuestra, a pesar que podamos no compartir ciertos pasajes de la misma en la que se nos hace una crítica dura a todos los sindicatos de la estiba. Seguro que hemos cometido muchos errores, y en multitud de ocasiones habremos sido más pacientes de lo que la situación de urgencia y desesperación de los afectados demandaba, pero al menos nosotros, en la sección sindical de UGT, siempre hemos tenido la sensación de ponerles a ellos y a su futuro por delante de casi todo lo demás. No obstante entendemos los reproches que nos hacen y la sensación de injusticia y abandono que pueden sentir.

Cuando la lean los representantes de ACBE ─si, tienen nombres y apellidos,  así que si te cruzas con ellos cambia da acera, que ya sabes el futuro que tiene diseñado para tus hijos cuando pasen a formar parte del aparato productivo─ que sigan diciendo que el futuro de estos trabajadores pasa por trabajar algún festivo o algún nocturno desde contratos precarios de 1 puta jornada de trabajo para hoy y mañana si no me haces falta te quedas en tu puta casa (el que la tenga).  Incluso querrán  que trabajen turnos dobles desde esa misma precariedad, aunque eso suponga quedarse sin trabajo, y sin cobrar,  al día siguiente; pero los eventuales tienen que echar horas, y resignarse a que su mierda de vida es necesaria para que nuestra bien educada élite*, libre de toda vergüenza, pueda pasear sus trajes y vestidos de diseño por las reuniones sociales y los saraos para la crema y la nata de la alta sociedad vizcaína, para poder decirse los unos a los otros lo guapos que están y lo importantes que son, y la riqueza (para ellos mismos) y el empleo (de mierda) que generan.


La familia Adams
¡vamos equipo!


 
La carta:
El pasado día 31 de Mayo tuvimos ocasión de leer un artículo en el periódico "El Correo" sobre el puerto de Bilbao. Nos quedamos sorprendidos de lo que las bocas pequeñas no dicen pero si dicen, callan pero no callan, sugieren pero no sugieren, lo que sucede es que todos tienen algo que callar pues todos ellos tienen sus pecados.

Con respecto a Sagep o bien Centro Portuario de Empleo CPE, llevan efectivamente 12 años sin contratar a nadie con la condición de trabajador fijo y existen ciento y pico trabajadores en la ETT que están trabajando para el puerto de Bilbao desde hace muchísimos años, trabajadores con conocimientos más que suficientes del trabajo que se desarrolla y que están en una situación precaria en cuanto a sus derechos laborales se refiere y tienen ganas de estabilizar sus vidas.

Si los trabajadores de la ETT estuvieran infectados con el covid no tendrían reconocido el derecho al cobro de la baja por enfermedad, estando como están expuestos todos los días que han acudido y están acudiendo a trabajar. Sí se vieran afectados por cualquier otra enfermedad, no tendrían derecho al cobro de ningún tipo de prestación por enfermedad.

Estos trabajadores pueden acudir a trabajar en una semana los días laborales que correspondan de lunes a viernes y sin embargo no se les cotiza la parte que como derecho les corresponde de descanso, un derecho que si tienen reconocidos el resto de los trabajadores.

A estos trabajadores no se les cotiza ni por los días festivos, vacaciones, fines de semana etc etc. Esto supone que en su vida laboral los periodos de cotización están totalmente mermados.

Un trabajador con un contrato de un año trabaja doscientos y pico días pero en su vida laboral aparecen los trescientos sesenta y cinco días que tiene el año. Pero los trabajadores que tienen relación laboral con la ETT que trabajan para el puerto de Bilbao desde hace doce años o más en su vida laboral solo figuran dos o tres años cotizados. Por cada año de trabajo pierden ciento y pico días de cotización.

Lo mismo sucede si en algún momento precisan cobrar el desempleo, tienen que justificar trescientos días reales trabajados situación que no se da con cualquier otro trabajador que trabaje los doscientos y pico días en un año ya que se les reconoce los trescientos días de cotizaciones.

¿Conocen ustedes situaciones en las que existan trabajadores con contratos temporales desde hace doce años?

Esta claro que esta situación le llamaríamos precariedad, sin embargo hay quien opina que convirtiéndolos en trabajadores fijos no hay competitividad, lógico, con estas situaciones precarias son más competitivos.

¡Que esto lo digan empresarios vascos!. Si de algo ha podido presumir la empresa vasca es del buen hacer del trabajo, del respeto a los trabajadores, de defensores de sus derechos, y así hemos llegado a ser reconocidos respetados por el resto de la sociedad, sin embargo en la actualidad este no parece ser el fin de algunos empresarios y es así como nos vamos pareciendo más y más a otro modo de ver el trabajo a parecernos más a los empresarios menos respetuosos, tiranos, amorales etc., vamos perdiendo credibilidad pues a la precariedad ahora le llaman competitividad.

Negocios sin moral.

Que hay trabajadores que cobran unas cantidades importantes de salario, posible, seguro. ¿pero como son sus jornadas?, en algunos casos interminables jornadas de catorce horas diarias o más ¿Cuantos fallecimientos, accidentes existen en el puerto de Bilbao? Son trabajos peligrosos que habrá que compensar de algún modo. ¿Tiene precio perder la vida trabajando?

Lógicamente esas jornadas interminables con un exceso importante de horas extraordinarias se podrían sustituir con mas trabajadores fijos con muchos de los que están en la ETT que conocen el trabajo y el funcionamiento del puerto pues llevan muchos años trabajando para el puerto, pero ¿por qué no se incrementan las plantillas?, pues porque es más económico contratar a trabajadores de la ETT, con contratos temporales por un solo día. Según dicen competitividad, ¡que vergüenza!

Pero en este conflicto no quedan exentos de responsabilidades los sindicatos. La función de los sindicatos es defender que este tipo de situaciones no existan, pelear por el reconocimiento de esos derechos. ¿No existen para eso los gabinetes jurídicos? Para estudiar analizar, reclamar, pedir que se cumpla con la legislación laboral.

Los sindicatos existen para defender la situación de los más débiles y menos reconocidos en el trabajo, pero sin embargo los sindicatos que forman parte del puerto de Bilbao, solo se defienden a ellos mismos, a privilegios que algunos no quieren perder.

En los momentos críticos para la estiba a los trabajadores de la ETT les llaman "compañeros" pero sin embargo no se les trata como tales, más bien son considerados trabajadores de clase inferior, parece mentira pero en los sindicatos del puerto de Bilbao existe el clasismo y la discriminación.

Los trabajadores de la ETT están sindicados pagando religiosamente sus cuotas, pero a la hora defenderlos, de negociar por ellos, no existen, no se les considera afilados, Solo se negocian las situaciones que les afectan a ellos mismos, y cuando se negocia para los trabajadores de la ETT se hace de modo diferente existiendo en algunos casos perdidas de derechos que les deberían ser reconocidos pero a la hora de negociar para no perder algunos de ellos sus privilegios, negocian jugando con los derechos de los trabajadores de la ETT y esto se sabe que es cierto. Como sucedió en Marzo que según orden del sindicato no se les reconoció el derecho a los descansos de compensación por festivos y el descanso por días de trabajo.

¿Por qué la formación se da solo a trabajadores elegidos por ellos mismos?, ¿Qué criterio o norma se aplica? ¿Por qué no se forma a todos los trabajadores de la ETT para así potenciar y poder mejorar de puestos de trabajo? Con esta situación actual no pueden mejorar su situación laboral, ¿porque?. ¿No existe una responsabilidad seria e importante por parte de los sindicatos?

¿Que clase de lucha hacen o han hecho los sindicatos para la contratación a fijos de aquellos trabajadores que llevan tantos años en la ETT con esos contratos temporales?

Estos trabajadores después de haber dedicado años a este trabajo en la ETT para el pero de Bilbao nadie les asegura que va a ser de ellos, se pueden ver en la calle sin ningún tipo de derecho para sobrevivir, atender a sus hijos, pagar sus hipotecas.

¿Es asi como se debe funcionar?. ¿Es ético, moral, que estén en esta situación después de tanto tiempo?. Ellos son testigos de la necesidad de trabajadores fijos para el puerto y que con ellos no se cuenta y que los sindicatos no aportan nada.

La competitividad. se logra con negociación, con estabilidad en el trabajo con trabajadores fijos, y con menos subcontratación externa.

Hay jornadas que no hay suficiente mano de obra. ¿Por qué?. Uno de los motivos el nc convertir en trabajadores fijos a los trabajadores de la ETT para poder atender a la demanda del trabajo, y ¿Por qué no se convierten en trabajadores fijos?, pues porque resulta más económico mantenerlos como están, competitividad.

¿Que quieren las empresas?, pues que estos trabajadores sigan en sus condiciones pero que trabajen los festivos, que trabajen en trincaje pero a inferior coste que el resto de los trabajadores fijos, que trabajen nocturnos, etc, pero eso sí, con un contrato por día. De este modo entienden que tienen cubiertas las necesidades por lo tanto con precariedad, pero supone una pérdida de derechos para estos trabajadores, que realmente están trabajando entre todos ellos todos los días del mes.

¿Qué es lo que quieren las empresas? Tirar de ellos pero sin compromiso alguno y ¿Qué quieren los sindicatos?, que realicen los trabajos que a ellos les disgusta realizarlos y negociar por precios inferiores para estos trabajadores porque de este modo no se enfrentan con las empresas y es así como mantienen algunos de ellos sus privilegios.

Deberían analizar todos los involucrados en este tema que es lo están haciendo.

Es una vergüenza el comportamiento de todos, una verdadera vergüenza.

Cada vez se parecen más a los políticos de este país y sobre todo a aquellos políticos más radicales y menos comprometidos con la sociedad.


Nosotros diríamos que el principal interés de estos trabajadores eventuales no es que les contraten para trabajar sábados y domingos y así en vez de despedirles 160 veces al año, puedan despedirles 190 o 200 veces al año. 

Parece que lo que están gritando a los cuatro vientos es que quieren contratos dignos, estables, de calidad, que les permita desarrollarse como personas, y que les proporcione la necesaria estabilidad para llevar adelante su proyecto de vida. Porque el trabajo existe, aún en esta época de recesión, y la plantilla con contrato indefinido no alcanza para más. De hecho hace tiempo que no alcanza, nosotros allá por marzo de 2016 ya lo advertíamos cuando solicitamos entradas de personal en Bilboestiba,  pero los señores "empresarios" parecen tener la pretensión de sacar adelante sus empresas sin contratar personal, piensan y dicen a quien quiera oírles que lo que prefieren es carne de cañón, que no se queje, no se organice y además sea reemplazable cuando con el tiempo empiezan a "acomodarse".

¡¡TRABAJADORES ESENCIALES DESECHABLES!!

El futuro ya está aquí y es aún peor de lo que auguraban las historias de ciencia ficción más distópicas.


(*)  autocensura muy poco chanante para que algún pequeño detalle no eclipse el contenido...

 

 

29 mayo 2020

Crónicas desde este lado del frente (II)

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Objetivo: decapitar estibadores
Como adelantábamos en la primera parte de este serial, el viernes 13 de marzo dio mucho de sí. Además de recibir la envenenada misiva firmada por las cuatro empresas estibadoras del puerto de Bilbao dando por finiquitado un acuerdo que ha estado vigente durante los últimos 25 años —en el que entrecomillan un supuesto y por ahora invisible análisis ad-hoc realizado por un muy prestigioso y aún más caro (para esto si hay dinero) despacho de abogados hispanoluso, que casi no ficha a ex vicepresidentas del gobierno, y cuyo presidente honorífico apenas ha sido condenado por 8 delitillos fiscales por distraer más de 3 millones de euros, librándose de cumplir condena porque en el botín no figuraba ninguna gallina—, ese día también se recibió en la sociedad de estiba otra carta, en este caso firmada por el presidente del puerto de Bilbao.

Curiosamente esta segunda carta nos llegó de rebote un par de días más tarde, porque a nadie le pareció que fuera necesario remitirla también a la sección sindical de UGT. El caso es que finalmente nos llegó, eso sí ya en pleno estado de alarma y con restricciones para circular, hacer las compras, reunirse, pasear..., para todo menos para trabajar, sobre todo si eres un trabajador esencial; prescindible e intercambiable, pero esencial.


Empecemos por el final, los tres últimos párrafos en los que el presidente de la APB solicita altura de miras, mesura y responsabilidad a la parte social, ante la crisis sanitaria derivada de la Covid-19 y sus posibles repercusiones económicas, que en esos momentos ni siquiera podíamos imaginarnos hasta donde iban a llegar.

No creemos que pueda tener ninguna queja la dirección del puerto acerca del comportamiento de los estibadores de Bilbao, de nuestro compromiso con la sociedad y de nuestra dedicación durante este periodo de crisis sanitaria, que hubiera sido exactamente el mismo con o sin apelación por escrito.

Ya en ese mismo primer fin de semana, cuando más llenos de dudas estábamos todos, preocupados por la gravedad de un virus que apenas estábamos empezando a conocer; cuando aún no habíamos tenido tiempo, ni empresas, ni trabajadores para tomar las mínimas medidas de protección colectiva e individual, sin mascarillas, sin otros elementos de protección individual, sin disponibilidad de jabón o gel hidro alcohólico a las entradas y salidas de las terminales y zonas de trabajo, sin ni siquiera productos de desinfectantes con los que poder asegurarnos que las maquinas y elementos comunes de trabajo iban a poder ser mínimamente acondicionados para evitar la transmisión de la enfermedad por contacto; cuando al volver del trabajo nos encerrábamos en casa por indicación de las autoridades como medida de precaución, sin saber si podíamos estar actuando con vector de propagación del virus a nuestras familias; ni un solo turno dejó de trabajarse en el puerto de Bilbao, ni un sólo barco dejó de atenderse por causas achacables a los trabajadores.

Incluso en días posteriores —cuando veíamos que algunas empresas no eran lo suficientemente ágiles en la implementación de estas medidas mínimas de protección, que a través de los medios oficiales y de comunicación nos recomendaban con insistencia a todos los ciudadanos en nuestra vida diaria, y que en el puesto de trabajo no parecían ser necesarias a criterio de algunos de estos responsables a los que incluso en estas circunstancias les ha costado cambiar el chip— hemos seguido atendiendo nuestra tarea como de costumbre, mientras tratábamos de que se pusiera solución a las fallas que veníamos detectando, y que eran atendidas en unos casos con más diligencias que otros.

Así que sí, nosotros hemos aparcado nuestras legítimas reivindicaciones, a las que se alude en el último párrafo; nosotros hemos ofrecido una tregua implícita y no declarada y que nadie ha tenido que pedirnos;y hemos pospuesto, de nuevo, la más que urgente necesidad de dar una solución a nuestros compañeros de la ETT, después de 12 años de interinidad, precariedad y contratación eventual prolongada y sostenida en el tiempo de una manera vergonzosa. Una solución que como sostiene el presidente de la APB en su carta debe pasar por inexcusablemente por el empleo de calidad, y a la que no pueden esperar por más tiempo después de haber firmado más de mil (1000) contratos por circunstancias de la producción por un turno de trabajo a lo largo de los últimos 10 años.

Pero parece que la agenda de las empresas estibadoras es otra, y no entiende de treguas, prioridades y responsabilidad social, y su objetivo pasa, no ya por ofrecer empleo de calidad a unos trabajadores de los que han venido abusando en la última década, sino por tratar también de precarizar, a toda costa, el trabajo del resto de estibadores, que por cierto, son los mismos que durante los últimos 20 o 25 años han ofrecido un excelente servicio de manipulación de mercancías en una coyuntura de sostenido incremento en tráficos.

Porque no nos engañemos, la estrategia es la misma que han empleado en otros departamentos vitales para ofrecer un buen servicio a todos los clientes del puerto, primero dejaron de invertir en maquinaria para abaratar costes;  después para agravar aún más el problema se dedicaron a desmontar sus servicios de mantenimiento y reparación, subcontratando, externalizando y abaratando costes de nuevo; luego hicieron lo mismo con los mandos intermedios de las empresas, trabajadores con una responsabilidad vital en el buen funcionamiento de las operativas, de la gestión de recursos humanos y mecánicos sobre el terreno, con experiencia y conocimiento del sector, a los que poco a poco han ido sustituyendo por trabajadores peor pagados, menos motivados, con menos capacidad de decisión, incluso contratados a través de empresas de trabajo temporal en algunos casos. Despidieron y bajaron salarios a su personal de administración, gestión, etc.., aprovecharon muy bien la reforma laboral para imponer convenios de empresa mucho peores que los antiguos convenios sectoriales, redujeron los departamentos y aumentaron la carga de trabajo del resto de empleados.

El resultado es un servicio más barato, para ellos que se embolsan la diferencia a costa de sus trabajadores y de sus clientes, para quienes no hay ahorro de costes sino todo lo contrario debido a las demoras, y pérdida de confianza que tan cortoplacista gestión está provocando.

Eso si, la culpa de los estibadores, que cobran mucho, (con la misma tabla salarial desde 2012) y trabajan poco que me lo ha dicho un pajarito y que lo pone en los periódicos y medios de difusión a los que recurren en su estrategia de intoxicación. Eso si con 3 condenas de inspección de trabajo en los últimos 15 meses por exceso de jornadas de sus trabajadores y no observar la empresa el descanso semanal obligatorio y el descanso legal de 12 horas entre jornadas; con más de 15.000 jornadas dobles realizadas en los 2 últimos años; con más de 30.000 jornadas a través de ETT en ese mismo periodo, a quienes como recompensa les ofrecen más eventualidad; con más de 20.000 jornadas de descanso sin poder disfrutar que los trabajadores han ido acumulando en los últimos 10 años por la escasez de plantilla.

Están haciendo un flaco favor al puerto de Bilbao, que precisamente lo que necesita son empresas estibadoras comprometidas, con medios mecánicos modernos, en buenas condiciones y en número suficiente, que no supongan un cuello de botella, con plantillas dimensionadas y profesionales, porque trabajo hay, lo lleva habiendo durante mucho tiempo, pero las empresas estibadoras han decidido tomar como rehenes a trabajadores, a clientes y a la misma autoridad portuaria, con la necesaria colaboración de algún elemento interno desestabilizador que siempre aparece en estos saraos y que él sabrá para quien está trabajando y con que objetivo.



18 julio 2019

Por mucho que esperemos, la montaña no va ir a mahoma

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Recientemente, y tras esperar infructuosamente durante casi dos meses a que se pronunciara la comisión mixta de interpretación del convenio de los estibadores del puerto de Bilbao, cuya reunión a tal efecto solicitamos el pasado 24 de abril de 2019, decidimos llevar a conflicto colectivo, ante el servicio de conciliación y arbitraje del PRECO, el incumplimiento del último párrafo del artículo 15 de nuestro viejo e inmortal convenio colectivo.

No sabéis ni de que hablamos ¿verdad?. No pasa nada, comprendemos que no es fácil recordar todos y cada uno de los artículos de nuestro extenso convenio. A la empresa también le pasa, constantemente; siempre se le olvidan algunos cuantos artículos. Esa es la única razón por la que lleva años incumpliéndolos sin mala fe, sólo es una cuestión de mala memoria.

Solicitud de Comisión Mixta
El artículo 15 es aquel que habla de las jornadas especiales, o dobles; y su último párrafo es el que vincula el incremento anual de la plantilla al número de dobles realizados en el año inmediatamente anterior, con el famoso 0,25%.

¡Ah! ¿que ahora si que os suena? En cualquier caso en la copia de la solicitud de la comisión mixta que os ponemos aquí al lado podéis repasar el texto de ese artículo.

La verdad es que habíamos estado dando algo de tiempo para que se formara el nuevo comité de empresa e intentar que este tema se hubiera llevado a través del mismo. No en vano, durante los meses previos a las elecciones sindicales todo el mundo decía ser partidario de dar prioridad a las entradas de nuevo personal, aunque una vez vistos los acontecimientos posteriores a aquéllas, decidimos tirar para adelante, y que quien quiera hacer honor a su palabra no tenga más excusas para dilatar un asunto, del que todos deberíamos empezar ya a sentir bastante vergüenza.

Que si, que las entradas son lo primero para el convenio, que el objetivo es que entren todos, que si la abuela fuma y el perro anda en bicicleta; lo que cada uno quiera poner como excusa. El caso es que ese artículo está en nuestro zombiconvenio ─aquel que después de que llevar varios años enterrado (caducado) ahora parece que ha revivido─, y no deja lugar a mucha interpretación, más bien al contrario es bastante claro:

Se establece un incremento anual de la plantilla, que será el resultante de aplicar 0,25% al número de jornadas especiales realizadas en el ejercicio por trabajadores de RLE, RLC y Transitoria II (...), durante el año precedente, sin perjuicio del estudio de dimensionamiento de la plantilla a elaborar con carácter anual.

Así que a cumplirlo cuanto antes, que ya ha pasado la mitad del año 2019, y que nosotros sepamos aún no se ha incrementado la plantilla en 15 trabajadores, que son los que corresponderían al 0,25% de las aproximadamente 6000 jornadas dobles realizadas durante el año 2018. Y ojo, que durante el año 2019 ya llevamos más de 3600 dobles, que darían para otras 9 entradas más.

Mientras se da cumplimiento a esté artículo, que se estudie el dimensionamiento de la plantilla durante la negociación del nuevo convenio, en reuniones con las empresas, o en la próxima encíclica papal. Y si no se hace por las buenas pues habría que hacerlo por las malas ¿o no? (¿Como?. No oigo nada.)

Por cierto, la dirección de nuestro insigne puerto tendría que ser la más interesada en que así se hiciera, porque sino la falta de personal estibador va a estrangular el sobrepublicitado crecimiento de tan magna estructura. A no ser que estén esperando a que como en otros sectores de nuestro modernísimo, europeísimo e inigualable país, el dumping social termine por precarizar una de las escasas profesiones que todavía aguanta el tirón.

Volviendo al tema, el día 8 de julio se celebró el acto de conciliación en la sede del Consejo de Relaciones Laborales (CRL) y sorprendentemente la empresa no ha acudido al mismo. No es que tuviéramos ninguna esperanza de que quisieran buscar algún tipo de acuerdo que evitara la vía judicial, pero sí de que al menos acudieran al acto, o mandaran a algún representante del gabinete jurídico que habitualmente les representa,aunque fuera para sacarnos el dedo corazón, como es su ancestral costumbre.

Acta del fallido encuentro de conciliación



Según parece se ha tratado de un olvido, lo cual tampoco es ninguna excusa, sino más bien la demostración de que todo esto en realidad se la trae al pairo; lógico si pensamos que para nada se sienten presionados por la situación. Porque a los trabajadores, a los fijos, tampoco parece importarnos mucho en realidad. Y si nos importa lo disimulamos bastante bien.

Otra explicación, echándole muchísima imaginación, podría estar en que quizás no hayan ido porque ya estén negociando con alguien la entrada de personal, a cambio de alguna medalla u otro tipo de concesiones. Al fin y al cabo, ¿quién se iba a negar a que entren compañeros que llevan 11 años como eventuales a cambio del día de fiesta del segundo de noche del viernes, o por dar servicio con algún que otro reenganchillo, o a cambio de unos rojillos sin importancia?, por ejemplo.

De momento, si lográramos que se respetara el artículo 15 del convenio podría ir entrando personal sin necesidad de hacer nuevas concesiones a la empresa. Y si no se respeta siempre hay formas de hacerlo cumplir, si realmente queremos, y sin tener que esperar a una sentencia judicial.

Igual ya va siendo hora que demos rienda suelta a toda esa conciencia social de la  que alardeábamos hace apenas unos meses cuando nos venían a quitar lo nuestro (todos o ninguno) o de la que presumimos en los muros del facebook, twitter y otras redes sociales. Tal vez ya haya llegado el momento de transformar esa fácil y aséptica solidaridad virtual con los compañeros de clase más alejados, en una solidaridad real y verdaderamente comprometida con los compañeros más próximos, con esos a quienes tenemos tan cerca y a la vez tan lejos.

Nosotros quietos no nos vamos a quedar por miedo a molestar a alguien. No nos vamos a conformar con las buenas intenciones, y si tenemos que dar pasos en solitario los daremos sin miedo a tropezar. Aunque lo que verdaderamente nos gustaría es poder presumir del colectivo. Ya sabéis donde encontrarnos.